CÓMO CONSTRUIR UN SISTEMA DE SALUD  SUSTENTABLE Y CENTRADO AL PACIENTE

Durante meses tuvimos el privilegio de contar con grandes exponentes del mundo de la salud, los cuales a través de sus conversaciones nos entregaron nuevas perspectivas para enfrentar los desafíos futuros en materias de salud.

El primer paso es hacer un análisis amplio de la carga de enfermedad de Chile,

a través de un proceso social amplio, con participación de los actores sociales relevantes (técnicos sectoriales, universidades, sociedad civil, organizaciones sociales de base, legislatura).

El segundo paso es fijar las prioridades sanitarias de corto, mediano y largo plazo, siempre basadas en la epidemiología y sus riesgos.

El tercer paso es la revisión del marco actual del sistema de salud chileno y la construcción de instrumentos y/o la remoción de obstáculos para la gobernabilidad de los procesos que permitan alcanzar las prioridades definidas.

El sistema de salud de Chile, entonces, requiere reformular su sistema de atención mirando al crónico y al crónico complejo, la persona que va a necesitar un acompañamiento de por vida centrado en su condición,

para poder seguir siendo un activo social, una persona productiva, capaz de entregar valor a la sociedad, y entregar afecto.

¿Cuáles son los determinantes sociales de la salud?

Tenemos que ver el sistema completo en su conjunto, y la relación entre la salud y la pobreza. Tenemos que rescatar a la persona y a la comunidad con su dignidad.

Creo que no basta con un diseño inteligente, que los hay varios y responden a la historia, el contexto y los recursos. Es fundamental la convicción del equipo técnico político y su unidad. hay un contenido y ético y épico que debe enfrentarse a los intereses particulares para mantener la fuerza de una reforma con liderazgo,

por ello es importante mantener acuerdos de base valórica para este desarrollo.

Hoy, con mayor énfasis se están considerando distintas sensibilidades, y si tuviéramos que señalar algunas, estamos hablando del cuidado de poblaciones en un contexto mucho más moderno.

El paciente está en el centro, la salud se ve como un valor; incluso estamos avanzando, y va a ser acelerada en los próximos años la salud personalizada.

Avanzar en iniciativas para impulsar y profundizar la colaboración público-privada en materias de salud Santelices.

Se requiere liderazgo, se requiere audacia, abandonar el sesgo político y poner al paciente en el centro.

El tema de hoy no es si es público o privado, sino cómo usamos los instrumentos de mecanismos de pago.

Cómo pagamos asociado a riesgo, de tal manera que lo que se le pueda pagar a ese privado sea por costos reales que son los mismos costos que uno debe tener en el espacio público.

Existen áreas concretas, prácticas que se pueden en donde se pueden buscar los recursos que Chile va a necesitar...

para hacer frente a los mayores gastos en salud que inevitablemente van a venir en el Chile del futuro.

Podemos construir el doble de los hospitales, meter el doble de los recursos pero si seguimos haciendo la medicina de la misma forma pero nada mejorará la calidad sustancialmente.

Lo que tenemos que hacer es usar toda esta tecnología para empoderar la APS , evitar que todo el mundo tenga que ser derivado al hospital.

Yo haría un llamado a mirar el futuro con todas las lecciones que hemos sacado de la pandemia y construir ese futuro de manera diferente, colaborativa , muy interdisciplinaria, y muy institucional. Tenemos que pensarlo en un sistema complejo y de toda la población.

A pesar de los distintos sistemas de salud, y de las pugnas de poder que los manejan, tenemos que enfocarnos en los incentivos, no en los servicios entregados ni en la reducción de costos. No importa cuánto se gaste si el valor entregado al paciente va a ser cero.

“Necesitamos comenzar poniendo el enfoque en el paciente y concentrar las mejoras en él mirándolo como un todo:

entendiendo sus necesidades y cuáles son aquellas que no han sido satisfechas. En algunos nichos poblacionales, como las personas de mayor edad, hay que hacerles la pregunta: ¿qué les importa más?”.

Realmente creamos valor cuando el resultado de salud de las personas mejora, y no sobre costo-eficiencia[…].

Es muy importante poder reparar en que una reducción de costos no es una creación de valor, pero sí puede haber reducción de costos si uno va mejorando los resultados”.

Tenemos que ver las preferencias de las personas, lo que sea que las personas valoren.

Respecto al cuidado de la salud organizada, ningún país tiene la bala de plata, ni la respuesta perfecta, ni la llave del éxito, entonces es importante que todos veamos las preferencias de las personas: en términos de consumo, de valor, de lo que sea que la persona valore. En ese sentido, no veo ningún país que vaya en una buena dirección.

Cada enfermedad se expresa diferente en cada paciente. A diferencia de 100 años atrás, hoy sí contamos con herramientas de diagnóstico que nos permiten entender qué tratamiento funciona para cada paciente y cuál no.

Si dirigimos el medicamento adecuado a la persona adecuada en el momento adecuado, la medicina personalizada puede ayudar a controlar los costos generales de la atención médica. Los presupuestos de atención médica en todo el mundo se están disparando debido a las ineficiencias del sistema de prestación.

Se podría ahorrar el doble de dinero mediante la medicina dirigida. Existe una incapacidad del sistema para prescribir el diagnóstico justo antes de pasar a una terapia en particular.

En Chile, la medicina personalizada requiere una gobernanza especial, una voluntad política, una regulación en el país. Requiere awareness y alentar a la población de que tiene esta oportunidad y derechos en lo público y lo privado. Pero requiere infraestructura, centros capaces de manejar los tratamientos y las complicaciones que hay y hacer tests de laboratorio.

Y sobretodo ver como dar financiamiento y reembolso por parte de los prestadores.

Lecciones de la pandemia:

- Los sistemas de salud pública estaban mal preparados, lo sabíamos, pero la inversión en salud pública fue muy baja en la última década.
- Había un nivel de preparación para las pandemias demasiado bajo.
- La prioridad en salud pública fue bastante baja en el gasto (inversión).

Los sistemas de salud no se han adaptado al cambio de carga de enfermedad y la falta de prevención y curación (lo que se traduce en hospitalización y costos innecesarios).

Los gobiernos tienen que invertir más en sistemas de protección de salud con CALIDAD y EFICIENCIA.

Reconstruyendo Mejor el sector de salud:

- Fortalecer la resiliencia y el capital humano en largo plazo.
- Invertir en sistemas de salud pública de alto rendimiento (necesitamos desempeño).

Capacidad de compromiso multisectorial (los problemas son tan complejos que se necesita la colaboración de todos los actores).

la eficiencia en salud es una necesidad.

- Nuevas tecnologías: Uso de Inteligencia Artificial y ML para tener salud pública de precisión con las necesidades de la población para mejorar calidad, acceso y mejores servicios.

- La economía no puede funcionar sin salud, los datos pueden ayudarnos a entender la relación entre economía y salud, podemos mantener salud como prioridad de inversión para los gobiernos, con calidad eficiencia y con sostenibilidad.

Debemos fortalecer la atención primaria para manejar la salud.

Poner el foco en la solución de multimorbilidad y en la generación de soluciones integradas en los distintos niveles de atención.

El problema del sistema de salud chileno es la falta de solidaridad.

Capacidad institucional para el manejo de datos y evaluación:

Dotar de la capacidad institucional al país para enfrentar las emergencias que requieran manejo de datos.